Rejuvenece tu rostro con tu propia grasa!

Es una técnica de medicina estética, que consiste en la modificación tridimensional de la anatomía, mediante el relleno de tejido graso del paciente previamente purificado. Esta práctica se realiza para tratar las mayores causas del envejecimiento facial, corrigiendo para crear una apariencia juvenil, mas natural y realista posible.

Este proceso se utiliza a través de métodos mínimamente invasivos y requieren tiempo de recuperación casi nulo. Se extrae su propia grasa y se procesa antes de inyectarla en las estructuras profundas del rostro para acentuar pómulos, rostro medio, labios, mejillas, mentón, nariz, sien, mandíbula y para remodelar el rostro. La grasa en ciertas áreas será permanente, aunque en algunas otras, se requiere de algún retoque.


Ha sido descubierto que la grasa extraída, es rica en células madre. Estas células son las indiferenciadas que, cuando se ubican en contacto con otros órganos, pueden repararlos, notando cambios de manera importante, en problemas de arrugas, manchas, pérdida de volumen facial y otros efectos del envejecimiento.


Rejuvenece tu rostro con tu propia grasa!

Es una técnica de medicina estética, que consiste en la modificación tridimensional de la anatomía, mediante el relleno de tejido graso del paciente previamente purificado. Esta práctica se realiza para tratar las mayores causas del envejecimiento facial, corrigiendo para crear una apariencia juvenil, mas natural y realista posible.

Este proceso se utiliza a través de métodos mínimamente invasivos y requieren tiempo de recuperación casi nulo. Se extrae su propia grasa y se procesa antes de inyectarla en las estructuras profundas del rostro para acentuar pómulos, rostro medio, labios, mejillas, mentón, nariz, sien, mandíbula y para remodelar el rostro. La grasa en ciertas áreas será permanente, aunque en algunas otras, se requiere de algún retoque.


Ha sido descubierto que la grasa extraída, es rica en células madre. Estas células son las indiferenciadas que, cuando se ubican en contacto con otros órganos, pueden repararlos, notando cambios de manera importante, en problemas de arrugas, manchas, pérdida de volumen facial y otros efectos del envejecimiento.